El magnesio metálico es un metal ligero de tono gris plata, con densidad aproximada de 1,74 g/cm³ y un punto de fusión cercano a 650 °C. Se valora especialmente por su alta relación resistencia/peso y su valor agregado en términos de propiedades al combinarse con otros metales.
En procesos de fundición de aluminio, el magnesio contribuye a mejorar la maleabilidad de las piezas y aumentar la resistencia a la corrosión. Permite mejorar las propiedades estructurales de un material sin sacrificar su ductilidad.
Al tratarse de un metal altamente reactivo, su adición controlada es fundamental, ya que a altas temperaturas, puede oxidarse o volatilizarse fácilmente, generando pérdidas durante el proceso metalúrgico y afectando la composición final de la aleación.
En industrias distintas al aluminio, el magnesio se encuentra presente en aleaciones nodulizantes como FeSiMg (ferrosilicio magnesio). Esta liga modifica la morfología del grafito, transformándolo de forma laminar a nodular, lo que mejora significativamente las propiedades mecánicas del material.
También puede emplearse como agente desoxidante o reductor debido a su alta afinidad química por el oxígeno y el azufre. Sin embargo, en comparación con elementos como el aluminio o el silicio, su uso directo como desoxidante en acero es menos común.
Presentación y Empaque:
Presentación: 7,5 kg, 300 gr y 100 gr
Empaque: Estibas o Bolsones según presentación