La manta cerámica Falek tradicional es una manta de alúmina y sílice diseñada para aislamiento térmico industrial en equipos y procesos de alta exigencia. Funciona como aislante y manta cerámica refractaria, ayudando a reducir la pérdida de calor, mejorar la eficiencia energética y proteger superficies expuestas a temperaturas elevadas (hornos, chimeneas y componentes calientes).
Así mismo manejamos la manta cerámica Falek Bio fabricada a base de silicato cálcico, diseñada para ofrecer una solución ligera, flexible y de menor impacto ambiental. A diferencia de las mantas cerámicas tradicionales de alúmina-sílice, ésta trabaja eficientemente en temperaturas medias, típicamente hasta 1.000 °C, y es ideal para hornos pequeños, puertas de hornos, ductos, calderas o aplicaciones donde no se requieren temperaturas extremas. Su fabricación sostenible reduce la emisión de partículas nocivas y facilita su manipulación, convirtiéndola en una opción sostenible bajo estándares Europeos.
Referencias disponibles en diferentes densidades (96 y 128 kg/m³) y espesores (1” y 2”) según su aplicación.